Del automático a la presencia: Eneagrama y desarrollo personal

Tabla de contenidos

Eneagrama y desarrollo personal

El automático no empieza en la mente.

Vivimos rápido….

Todo va rápido, las exigencies, el trabajo, las responsabilidades… y nosotros vamos detrás.

En el ámbito del Desarrollo personal hablamos mucho de autoconocimiento, gestion emocional y cambio de patrones. Sin embargo, La mayoría del tiempo estamos funcionando en piloto automático y reaccionando sin darnos cuenta.

Quizás te  ha pasado que, al terminar una conversación, te quedas pensando…

«¿Por qué he dicho esto?»

«¿Por qué me he callado?»

«¿Por qué he reaccionado así?»

Y es que hay momentos en los que reaccionas y después te preguntas qué ha pasado, porque: 

Quizás contestaste más brusco de lo que querías, o te callaste cuando querías hablar.  Tal vez aceptaste algo que en el fondo no te encajaba, o te exigiste más de la cuenta.

Y después llegó el pensamiento:

“¿Por qué siempre hago lo mismo?”

Es ahí donde empiezan a mostrarse nuestros patrones inconscientes.

Tendemos a creer que reaccionamos por lo que pensamos, pero si miras más de cerca… verás que el cuerpo se activa antes.

Antes del pensamiento hay algo más sutil:

  • Un pequeño nudo en el estómago.
  • Una presión en el pecho.
  • La respiración que se acorta.
  • Un impulso de hablar rápido, de callar, de justificarte, o  de marcharte.

 

Si… el cuerpo reacciona primero, y la mente llega después para explicarlo.

El problema es que, cuando la mente se da cuenta, la reacción ya está en marcha, pero creemos que hemos elegido.

El automático fue una solución inteligente

Aquí hay algo importante, y es que el automático no es el enemigo, de hecho es necesario y en algún momento de tu vida incluso fue una buena estrategia.

Quizá aprendiste que si hacías las cosas bien te valoraban.
Quizá aprendiste que si cuidabas a los demás no te dejaban.
Quizá aprendiste que si anticipabas problemas evitabas conflictos.
Quizá aprendiste que si no molestabas todo estaba en paz.

No hace falta recordar cuándo empezó, pero si es importante reconocer que tuvo sentido.

El problema es que hoy sigue funcionando igual… aunque ya no estés en ese escenario.

Y el cuerpo, que es leal a lo que aprendió, continua reaccionando como si aún estuviera en peligro.

Por ello, el trabajo que propongo empieza incluyendo al cuerpo.

 

El Eneagrama no te encasilla, si no que te revela el patrón.

Desde el Eneagrama como herramienta de autoconocimiento y crecimiento personal, podemos comprender cómo se organiza nuestro patrón automático y qué intenta proteger en cada situación.

Desde esta mirada, el Eneagrama no es una etiqueta. Es un mapa que te ayuda a ver:

  • Desde dónde reaccionas.
  • Qué intentas proteger,
  • y cómo se organiza tu patron.

 

Por lo que, no te habla únicamente de identidad, te habla de estrategia.

Desde ese lugar podemos entender que:

Hay quién corrige para no equivocarse.

Hay quién da más para no perder el vínculo.

Hay quien produce y hace para sentirse valioso.

Hay quien se retira para no desbordarse.

Hay quien controla para no sentirse vulnerable.

Hay quien evita el conflicto para mantener la paz.

No es que “seas así”, es que tu cuerpo aprendió que así estaba a salvo, Y lo repite una y otra vez.

Cuando la presencia se pierde.

Cuando no estamos presentes, y algo ocurre, ya sea un acontecimiento que nos altera, una situación incómoda, entramos en un bucle de, pensamiento, emoción, acción y resultado… te explico esto.


Un pensamiento interpreta la situación.

Ese pensamiento activa una emoción y la emoción que es energía y quiere moverse nos lleva a una acción.

Esa acción, lo que hacemos produce un resultado que, suele confirmar el punto de partida, la creencia inicial.

Y el cuerpo aprende algo: “¿ves? Tenía razón” “así funciona” “así estoy a salvo”.

Y el ciclo se refuerza.

Lo curioso es que muchas veces el resultado nos deja vacíos, tensos o desconectados… pero aun así lo repetimos una y otra vez, y es porque el cuerpo prioriza la seguridad, no la plenitud.

 

Qué es realmente la presencia

La presencia no es estar relajados, tampoco es “no sentir”, ni se trata de reaccionar correctamente, ni de pensar en positivo (qué está bien pero no tiene que ver con la presencia).

La presencia es algo más simple y más profundo:

«Es darte cuenta».

Es notar la tensión cuando empieza.

Es observar el impulso antes de que te arrastre del todo.

Es reconocer: “Estoy a punto de hacer lo de siempre.”

No elimina la emoción, pero introduce un pequeño espacio… un microsegundo entre lo que ocurre y lo que haces. Y ese espacio cambia la experiencia.

Puede que sigas diciendo lo mismo, incluso seguramente  la situación no cambie, pero tú ya no estás dentro igual.

Y eso el cuerpo lo siente.

 

El cuerpo necesita sentirse seguro

Cuando hablamos de presencia, hablamos de seguridad interna.

Cuando el cuerpo se siente un poco más acompañado:

  • No necesita anticiparse tanto.
  • No necesita adaptarse tan rápido.
  • No necesita imponerse con tanta fuerza.
  • No necesita retirarse tan lejos.

 

No desaparece el patrón, pero sí se relaja y cuando esto ocurre … deja de mandar solo.

Pasar del automático a la presencia es algo pequeño, no se trata de una gran revolución externa, sino que es algo mucho más sutil

Es no desaparecer del todo. Es no adaptarte tan rápido. Es no adelantarte siempre. Es no cerrarte inmediatamente.

Es quedarte un poco más contigo.

A veces la presencia no cambia la conversación, pero cambia la forma en que tú te habitas dentro de ella. Y eso transforma el ciclo.

Cómo te puedo acompañar

En mis acompañamientos trabajo desde tres movimientos muy concretos:

1. Reconocer el automático. ¿Qué trato de evitar?

El autoconocimiento es el primer paso, entender nuestras motivaciones, deseos, necesidades….

¿Qué pienso?

¿Qué siento?

¿Qué hago siempre en estas situaciones?

¿Qué estoy intentando evitar?

2. Conexión corporal. Conectar con el cuerpo.

Las emociones están profundamente ancladas en nuestro cuerpo, aprender a reconocer y escuchar lo que sentimos es esencial para poder comprender y  soltar.

 ¿Dónde sientes la tensión? ¿en el pecho?  ¿en el abdomen? ¿en la garganta?

Respira ahí.

Escucha qué intenta decir… y desde ahí:

3. Elegir desde ese pequeño espacio.

Un poco diferente.

Y ese pequeño “un poco” sostenido en el tiempo transforma profundamente.

Este enfoque integra Eneagrama, coaching y trabajo corporal con una mirada somática que permite transformar los patrones desde la raíz.

Dejarse ser

No se trata de dejar de ser quien eres, sino se trata de dejar de reaccionar siempre igual.

El Eneagrama no te encasilla, te muestra el filtro inconsciente desde el que miras la realidad.

Y cuando puedes verlo sin pelearte con él… empieza a aflojar.

Porque muchas veces no es que no sepamos qué nos pasa, es que hemos aprendido a no sentirlo.

Pasar del automático a la presencia es volver.

Volver al cuerpo. Volver al momento. Volver a ti.

Y es volver a ti, porque a veces creemos que necesitamos cambiar muchas cosas. Cambiar nuestra forma de reaccionar, nuestra forma de sentir, nuestra forma de relacionarnos.

Pero lo que realmente necesitamos es acompañarnos.

Porque el automático apareció para protegerte, y quizás hoy ya no necesitas protegerte igual.

Quizás hoy puedes permitirte algo diferente, un poco más de presencia, un poco más de contacto contigo, un poco más de verdad interna.

Recuerda, no se trata de dejar de ser quien eres, se trata de dejar de reaccionar siempre igual.

Se trata de que cuando algo se active en ti —la tensión, el miedo, la exigencia, la evitación— puedas notarlo antes de que te arrastre.

Que puedas decir: “Ah, aquí está mi patrón.”

Y quedarte.

Un poco más.

Porque muchas veces no es que no sepamos qué nos pasa, es que hemos aprendido a desconectarnos de lo que sentimos.

Y cuando vuelves al cuerpo, cuando introduces presencia… algo empieza a cambiar desde dentro, y comienzas a ser más tu.

Si sientes que este es tu momento...

Si al leer esto te has reconocido…

Si sientes que hay patrones que se repiten en tu vida y no sabes cómo salir de ellos…

Si entiendes lo que te pasa, pero aun así sigues reaccionando igual…

No es falta de voluntad.

Es que el cuerpo todavía necesita sentirse seguro.

En mis procesos de acompañamiento trabajamos exactamente ahí:

  • Reconociendo tu patrón.
  • Entendiendo qué intenta proteger.
  • Escuchando dónde se instala en tu cuerpo.

Y generando ese espacio interno desde el que puedes elegir diferente.

Integro Eneagrama, coaching y trabajo corporal en procesos de desarrollo personal individual (presencial y online), para que el cambio no sea solo mental, sino profundo y sostenible.

Si buscas un proceso de coaching con Eneagrama en Madrid u online, estaré encantada de acompañarte. 

Si quieres dejar de vivir en piloto automático y empezar a habitarte con más presencia, estaré encantada de acompañarte.

Puedes escribirme y agendamos una primera sesión para ver si este proceso es para ti. 

Porque no se trata de convertirte en alguien distinto.

Se trata de volver a ti… con más consciencia, más seguridad y más libertad.

LinkedIn
Twitter
Email
Facebook
Imagen de Isabel Rubio - Equilibrio esencia
Isabel Rubio - Equilibrio esencia
Translate »
Abrir chat
Hola, soy Isabel 👋
¿En qué puedo ayudarte?